lunes, 31 de diciembre de 2012

Anclas de la motivación


Hoy tuve una entrevista laboral. Me preguntaron cuánto quiero ganar y cuáles son los retos y sacrificios que estoy dispuesta asumir en el proceso. Las preguntas fueron claras y directas, y como ocurre en estos casos, resonaron en mi cabeza tanto como las "preguntas fundamentales" que se hacen en el campo de la filosofía.

La conversa resultó mas amena de lo esperado, y como toda buena conversa afloraron las inquietudes, las dudas razonables, las reflexiones posteriores...




Por la tarde estuve pensando acerca de las motivaciones e intereses que predominan cuando decides aceptar un nuevo empleo, continuar en el mismo o variar las condiciones laborales de las que gozas. Al responder, no me pareció determinante solo pensar en cuánto voy a ganar (monetariamente) y por cuanto tiempo... durante la reuna traté de expresar con mucha sinceridad y tino mis motivaciones e intereses... creo haberlo hecho, a pesar de todo el tiempo que tomé en hacerlo.

Consideré varios elementos, entre ellos, mi edad, mi trayectoria laboral, mis competencias, mi estado civil, mis próximos planes de estudio, mis expectativas de ingreso, mi vocación de servicio, el nivel de compromiso institucional, los retos, los miedos, otros intereses como el voluntariado, etc...etc...


Son tantos los factores que tuve la necesidad de ordenarlos mejor. Entonces, como dijo antes un economista "para ser bien prácticos, un poco de teoría...", estuve investigando y encontré en mi bandeja de entrada (rara coincidencia) un vídeo de Ines Temple titulado ¿te pagan lo justo?, como el título me pareció cercano a lo acontecido en la mañana, decidí verlo y eso conllevó a ver otros vídeos más.De toda la información revisada, lo más trascendental y útil, fue llegar a conocer la Teoría de Schein.  


Edgar Schein Henry, es un psicólogo suizo que ha hecho aportes importantes para comprender la cultural organizacional de las empresas, y eso pasa por comprende cómo piensa y actúa la gente. Entre sus aportes, destaca la Teoría de las anclas de la motivación o Teoría de Schein. 


Con éste marco analítico, el autor, nos invita a asumir lo diferentes que somos las personas, a partir de analizar las aptitudes, habilidades y el carácter. Ser conscientes de esas particularidades individuales, que funcionan como "anclas", nos permite comprender los múltiples y disimiles objetivos que se trazan las personas y qué orienta su actuar, en el ámbito laboral (y también en otros espacios).

El autor identifica ocho anclas, las cuales son: 1) seguridad, 2) creatividad empresarial, 3) autonomía e independencia, 4) dirección, 5) técnico -  funcional, 6) desafío, 7) servicio o dedicación a la causa y 8) estilo de vida. Todas ellas, a mi entender, se combinan y alternan en cada persona, en función de: a)sus características socioeconómicas y su trayectoria laboral / profesional

La combinación de anclas influye directamente en el comportamiento de las personas, en qué identifican como logro o satisfacción. Por ejemplo, alguien que realiza acciones de voluntariado tiene entre sus anclas, el servicio o dedicación, ello influye en que sienta gran satisfacción en lo que hace a pesar de lo sacrificado de la actividad. 

De otro lado, un alcalde o político, tendrá un ancla de dirección, que lo motivará a buscar puestos de mando, a escalar en su partido o aspirar a ser congresista. 

Conocer la teoría de Schein, me ha permitido tener una explicación más consistente de mis motivaciones e intereses y también repensar el orden y combinación de los mismos. Si deseas aprender más, puedes revisar un artículo interesante, haciendo Click. Buena Suerte!

Los planes para Arequipa


En los últimos años, se vienen dando procesos de planificación importantes para la provincia y la región Arequipa. Sin embargo, pasan desapercibidos para muchos ciudadanos o vecinos. 

A fines del  2010, el Gobierno Regional de Arequipa, después de varios intentos, inició “realmente” el proceso de Zonificación Ecológica Económica y Ordenamiento Territorial, a través de un proyecto de inversión pública (SNIP Nº 92584), que permitió disponer de financiamiento para contratar un equipo de técnicos a tiempo completo y asumir el costo de un conjunto de estudios físicos, biológicos, y socioeconómicos de alcance regional.

De otro lado, en el segundo semestre del 2011, inició un segundo proceso de similar importancia. Me refiero al Plan de Desarrollo Concertado de Arequipa, a cargo de un equipo de consultores convocados por el  PNUD – Arequipa, en coordinación con la Gerencia de Planificación del Gobierno Regional.

Por último, a principios de este año, la Municipalidad Provincial de Arequipa otorgó al Consorcio GR Arquitectos (García de los Reyes Arquitectos Asociados SLP) la buena pro para elaborar el Plan de Acondicionamiento Territorial y Plan de Desarrollo Metropolitano. Ambos documentos han sido presentados a la ciudadanía y aun se debate sobre su contenido. 



Estos tres procesos, cuyos nombres complicados y extensos no le dicen mucho al ciudadano, son muy importantes.

En el primer caso, el proceso de ZEE y OT, brindará una propuesta consensuada de cómo organizar adecuadamente nuestras actividades en el territorio. En palabras simples, nos brindará propuestas de cómo desplegarnos responsablemente en el territorio, ya sea para edificar viviendas, cultivar, extraer metales, hacer turismo, conservar biodiversidad o patrimonio cultural, y todos nuestros proyectos futuros procurando reducir conflictos por el uso, bajo un criterio de sostenibilidad. 

De la misma manera, el Plan de Desarrollo Concertado de Arequipa, nos permite construir colectivamente la propuesta de desarrollo de la región (visión, lineamientos, proyectos, etcétera) integrando las nuevas oportunidades sobre la base del conjunto de capitales disponibles (natural, humano, físico, y financiero). 

Por último, el Plan de Acondicionamiento Territorial y Plan de Desarrollo Metropolitana, integra el propósito de los planes anteriores para la zona metropolitana de la provincia de Arequipa.






No es poca cosa lo que se está desarrollando. A modo de ejemplo, si deseamos mayores inversiones en el sector industrial, inmobiliario, minero, nos interesa revisar los mapas, estudios, y demás, para saber cuáles son las zonas más aptas para desplegar esas actividades sin provocar conflictos sociales. De la misma manera, si consideramos prioritario obtener mejoras sustanciales en educación, salud y calidad del empleo, el PDC debe incorporar esas metas. 

Los tres procesos de planificación, deberían significar, por varias razones un hito importante en el desarrollo de la provincia y región, la cual experimenta un periodo de crecimiento económico sostenido, que genera oportunidades para resolver los problemas sociales de mayor complejidad: caos del sistema de transporte, incremento de la conflictividad, persistencia de desigualdad en zonas rurales de la región, precariedad en las condiciones laborares, problemas en la provisión del servicio de agua potable, disminución de la campiña, entre otros.

Los equipos a cargo de cada proceso, han promovido niveles de participación disímiles. En el primer caso (ZEE y OT), el equipo mantiene un vínculo fuerte con la gerencia responsable (Autoridad Regional Ambiental), lo cual permite hacer un mayor seguimiento y retroalimentación constante, se ha conformado una Comisión Técnica Regional en la que participan alrededor de veinte instituciones, además de múltiples Mesas de Trabajo que apoyan la elaboración de estudios. 

En el segundo caso, (Plan de Desarrollo Regional), el proceso ha variado su enfoque participativo, en sus inicios se proyectó que un equipo de técnico de buen nivel, desarrollaran un documento orientador, el cual sería validado en talleres provinciales. 

Posteriormente, a partir de la solicitud (casi exigencia) de organizaciones sociales, se conformaron mesas de trabajo temáticas para profundizar el diagnóstico y la prospectiva por cada objetivo estratégico. Actualmente, se ha extendido el proceso de elaboración, más allá de los tres meses considerados al inicio. 

En el tercer caso, el más reciente, la comuna provincial de Arequipa, contrató una consultora extranjera que elaboró propuestas de cómo organizar la metrópoli, y también actualizó (la visión) del Plan de Desarrollo. Esta labor ha sido criticada porque los planes no dan continuidad ni marcan tendencias para el crecimiento económico ordenado y desarrollo de Arequipa, además el nivel de involucramiento de la sociedad civil organizada fue superficial. Se difundió el plan pero poco o casi nada se hizo para generar espacios de discusión y propuesta. 

Actualmente, a partir de la movilización de varios colectivos, se han logrado, entre otras cosas, que no se apruebe el plan (en diciembre como estaba previsto) y que se generen más espacios de discusión. 

Un paneo rápido del rol de las autoridades y ciudadanos en los tres procesos de planificación mencionados nos trae varios aprendizajes. 

Primero: Cada vez más autoridades asumen el valor de la participación ciudadana en la elaboración de planes y políticas públicas. 

Segundo: la ciudadanía representada, ha incorporado el hábito de ser parte de esos procesos, reafirmando su derecho. Por eso, toda vez, que se pretenden aprobar planes de escritorio se escuchan desde varias tribunas voces de reclamo, y no se hacen esperar las acciones de incidencia para frenarlos. 

Tercera: Esa respuesta organizada sirve para dar impulso a  olas de cambio. Cambios en la forma de pensar de autoridades, y técnicos que aun subvaloran la participación de la gente, y cambios en la actitud de ciudadanos que prefieren mantenerse al margen porque para ellos “es cosa de alguien más”.

La densidad del estado en la medición del Desarrollo Humano



En el Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2009, el PNUD, además del conocido Índice de Desarrollo Humano (IDH), nos presenta resultados del Índice de Densidad del Estado (IDE), el cual mide el número y cobertura de servicios que el Estado ofrece en una determinada circunscripción. Para el caso peruano, existen resultados a nivel nacional, departamental y provincial.



El IDE, se construye con datos del acceso efectivo a 5 servicios:


DIMENSIONES
INDICADORES
Identidad
% de habitantes documentados
Salud
Médicos por 10 mil habitantes
Educación
% de alumnos que asisten a secundaria
Saneamiento
% de viviendas con agua y desagüe
Electricidad
% de vivienda con electricidad
Fuente: PNUD. Informe de Desarrollo Humano. Perú 2009.

Para el PNUD, el conjunto de servicios mencionados, son el piso mínimo sobre el cual se puede construir desarrollo humano.

Sin embargo, a opinión personal, el IDE debería incorporar el servicio de seguridad a cargo del estado, como uno más de los servicios mínimos que el ciudadano necesita para su desarrollo.  

¿Por qué es importante?, porque las dimensiones consideradas por el PNUD nos dan capacidades individuales (identidad legal, salud, educación) y mejoras en las condiciones de vivienda (acceso a agua, desagüe y electricidad), pero no miden la capacidad del estado para reducir la inseguridad física y patrimonial,  que en buena cuenta se ha incrementado y amenaza los logros conseguidos en otras dimensiones.

Cuántos de nosotros o más bien, cuántas veces nos robaron en la calle, en casa, en el trabajo, en promedio, más de dos veces al año. Cuántos casos de secuestros, extorciones, etcétera hemos escuchado. Hoy en día nadie puede decir que es una percepción el incremento de la delincuencia organizada, basta con ver los resultados de un estudio realizado por la ONG Ciudad Nuestra, donde se constata un incremento en la mayoría de delitos y el uso de armas en el año 2012. 

Fuente: ONG. Ciudad Nuestra. Segunda Encuesta Nacional Urbana de Victimización 2012. 

Frente a ese panorama, ¿no es acaso, el servicio de seguridad pública, un servicio básico para asegurar el desarrollo humano? Lo es, sino cómo podemos esperar que un empresario, un empleado o un ama de casa realicen sus actividades cotidianas, se proyecten a futuro y desplieguen sus capacidades si viven en un ambiente inseguro.

Quiero terminar el artículo mencionando que, PNUD, al incorporar el IDE como un nuevo indicador de desarrollo humano, realiza además, dos contribuciones importantes durante el proceso.

- Nos permite evaluar la calidad de información que produce y gestiona el Estado. Sin información confiable, valida, oficial y disponible, no es posible construir ningún índice, no es posible medir el desarrollo, la pobreza, los cambios demográficos, nada.

PNUD menciona en su informe que sus indicadores se han elaborado “en la medida en que la información lo permitió”. Desde el enfoque del vaso medio lleno, podemos decir que, el sistema de información pública del Perú, se ha optimizado, pero aún falta un largo camino para que sincronice con las necesidades de información de los diferentes sectores.  

-   El segundo aporte que resalto, es la motivación para reflexionar la noción de desarrollo (humano), la participación del Estado y la medición de los logros.

La construcción de cualquier índice implica dos fases. La primera es una etapa analítica, en la que se construye un marco conceptual o concepto que ayuda a comprender y usar este. La segunda fase, es operativa, e implica hacer medible un determinado concepto.

El IDH  y el IDE se construye en base a una propuesta conceptual especifica que explica qué es el desarrollo humano, y qué aspectos o atributos son necesarios para alcanzarlo.

Es en la fase conceptual, donde el interés del ciudadano/político/investigador debe ir más allá de comprobar que existe rigurosidad académica. La provocación de un estudio nacional como el Informe que alcanza el PNUD, es pensar continuamente la noción de desarrollo humano (DH) que validamos.

Por ahora, confieso que la noción que usamos expresa más una condición individual, y que están quedando fuera, varias variables colectivas, del entorno, más complicadas de medir, pero que intervienen en el desarrollo humano.  

lunes, 26 de marzo de 2012

¿Un desborde positivo?

Por: Richard Webb (*)

Casi treinta años después, José Matos Mar escribe una nueva interpretación de lo que él mismo bautizó como el “desborde popular.” Es la historia de la gran migración nacional del campo a las ciudades.

La primera vez el título hablaba de “crisis del Estado”. Esta vez, el título incluye la frase “sociedad nacional emergente”, con lo que cambia el acento negativo a uno positivo. O por lo menos, ambivalente.

Una de las grandes impresiones que recibí de Hollywood cuando era colegial fue la película “La más grande historia jamás contada”, que simplemente era la narración bíblica de la vida de Jesús.

El Perú tiene dos “grandes historias”, dos fenómenos que lo cambiaron de raíz, la Conquista, y su transformación de país campesino a país urbano. En realidad fueron dos conquistas, pero la segunda, felizmente, pacífica.

Hay libros que son para leer, y otros para saborear, y la crónica que nos regala Matos Mar es de estos últimos, por la limpia belleza del lenguaje, la vida que transmiten hermosas fotografías y mapas, y las anécdotas personales.

Matos Mar es más que un observador. Él mismo llegó a Lima de la sierra y es parte del fenómeno que registra.

Si bien el relato tiene la objetividad del buen académico, el tema en sí es intensamente humano, pues relata la gesta de barrio tras barrio, cuyos nombres pronto se suman a la lista de destinos pintados en los buses y combis.

La impresión que nos da Matos es la de un padre que cuenta con cariño y orgullo los detalles del nacimiento de cada uno de sus hijos y que, como cualquier padre, mira al futuro con esperanza.

Es ese cúmulo de gestas, con sus historias humanas, el que al final le cambia el acento al libro, de la preocupación alarmada que transmitía la versión original, enfatizando el desborde, a una apreciación de la creatividad y del logro, y hasta de heroísmo.

Allí aparece Poncho Negro, carismático líder de la invasión al cerro El Agustino, quien se distinguía por su barba y su atuendo como más tarde lo haría el Che Guevara, pero no para portar un fusil sino para dar una solución pacífica y humana a la necesidad de un lugar para vivir.

¿Será que a veces resulta conveniente un Estado débil?

A pesar de ocasionales gestos de control, ningún gobierno pudo parar la ola invasora, fracaso que Hugo Neira señaló como una prueba más de la anomia del Estado Peruano.

Pero si hubiéramos impedido esas invasiones, y la informalidad económica que las acompaña, el Perú hoy tendría no ocho sino dieciséis millones de peruanos viviendo en la pobreza en lugares inaccesibles. No existiría Gamarra y tendríamos un país radicalmente dividido.

¿Será un caso de mal que por bien nos vino?

La verdadera fuerza tiene una dosis de tolerancia, y el médico sabe que un corazón demasiado musculoso puede ser causa de infarto.

(*) Director del Instituto Perú de la USMP

Fuente: http://elcomercio.pe/impresa/notas/desborde-positivo/20120326/1392750/?ref=qdn

viernes, 10 de febrero de 2012

La mujer aturdida


Me interesa conocer las diferentes motivaciones humanas porque a través de ellas puedes conocer más a las personas. Es muy complicado saber qué factores prioriza cada quien en la toma de decisiones, pues, la mayoría de veces nuestras deliberaciones están guiadas por el inconsciente, aún así, estas pueden y son lógicas... (algunas, la mayoría, todo depende....) 

Esta semana conocí un poco más de los tipos de motivación, y pude reconocer a partir de mi propia experiencia la dualidad de una de ellas. 

HETERO - AUTO CONSERVACIÓN 

Ayer mientras esperaba la combi, una mujer descalza salió de un hostal. Estaba muy aturdida, buscando ayuda entre los desconocidos. Su actitud, entre la agresividad y angustia, llamó la atención de quienes estábamos alrededor.  Parecía ebria o dominada por alguna droga. 

Se acercó a un hombre y éste la evadió. Pasó poco tiempo para que él subiera a un bus y se marchaba. Seguramente el estado de la mujer lo predispuso para irse pronto. 

Después de un rato de estar en el mismo lugar, la mujer se acercó a la esquina, muy cerca de mí. Entonces pensé que permanecer allí era mejor que alejarme de ella porque podría llamar su atención de modo tal que le provocara agredirme. Cuando la tuve cerca, la escuché lamentarse y en tono bajo llamar a un policía. Entonces el principio de heteroconservación apareció. Pensé en que por su estado, era natural que pidiera ayuda. Miré alrededor y la gente que la observaba lo hacían con una expresión de asombro y recelo. La miré nuevamente y después de dudar, decidí no acercarme, se impuso el principio de autoconservación. Después de un rato recordé que en la otra esquina habían dos policías. Pronto se acercaron a la mujer, la consolaron y la llevaron dentro del hostal. 

Cuando subí al bus aún tenía el recuerdo de la mujer aturdida, pero en el camino pensé más sobre mis motivaciones. El bienestar del otro y a la integridad de uno. Esta vez se impuso lo segundo. Entonces comencé a pensar en qué ocasiones es plausible ser cautos y prevenidos, y cuándo ser egoístas y desinteresados... quizás un vínculo más fuerte o identificar elementos comunes con las personas que requieren ayuda contribuye a que predomine la heteroconservación. Es claro que no es posible tener parentesco con toda la gente, y que el sentido de protección que se procurar a la familia o a un ser querido no es generalizable, por tanto una motivación asociada a este elemento es restrictiva y excluyente. De otro lado, identificar a los otros más similares a uno parece ser la opción elegible, pero resulta muy complicado. 

Hace tiempo leí que aquello que hace a las personas diferentes son los afectos y pensamientos, en ese momento asentí y pensé que era muy cierto,  pero ahora pienso que también nos hacen semejantes. Los afectos se generan y producen vinculados a un cuerpo - de carne y hueso - y a situaciones determinadas - de una vida cuyos procesos "vitales" y de aprendizaje están presentes en todas las personas, todos aprendimos a caminar, a ir solos al colegio, anduvimos en la calle por la noche, sufrimos algún accidente, perdido a alguien amado, nos entusiasmamos, nos frustramos, conocimos la adrenalina de un juego o de un reto,  y así hemos producido en situaciones particulares ideas y sentimientos semejantes. Pienso que identificar en uno mismo el  sentir de alguien nos hace más semejantes, y podría ayudar a que la heteroconservación se imponga con más frecuencia en nuestras decisiones.